Supervivencia
Los beneficios más importantes y más visibles de la lactancia materna consisten en la inmediata salud y supervivencia del lactante.
Las tasas de diarrea, las infecciones de las vías respiratorias, la otitis media y otras infecciones, así como las defunciones causadas por estas enfermedades, son menores en niños amamantados que en los que no lo son.
Durante los primeros seis meses de vida, las tasas son menores entre lactantes amamantados en forma exclusiva que entre los amamantados en forma parcial.
Estos beneficios, resultado de una mayor inmunidad y una menor exposición a los agentes infecciosos, son mayores en los niños pequeños y cuando existen una higiene o un saneamiento inadecuados. No obstante, la presente investigación sugiere además que estos beneficios sanitarios y de supervivencia se prolongan más allá de la infancia y en poblaciones occidentales de recursos.

Empecemos con la primera leche que produce la madre, el calostro.
El calostro dura alrededor de 3 o 4 dias, y lo llamamos oro líquido no solo por el color, sino por su función la de garantizar la alimentación y protección al recién nacido. Es un maravilloso cóctel inmunológico.
- ✅Rico en glóbulos blancos. Aproximadamente dos tercios de las células presentes en el calostro son glóbulos blancos. Gracias a ellos, tu bebé estará mejor protegido de posibles infecciones.
✅Es rico en minerales, como el magnesio, que ayuda al desarrollo del corazón y los huesos.
✅Hay cuatro veces más zinc en el calostro que en la leche madura, importantísimo para el desarrollo del cerebro.
✅Es laxante, lo que le ayuda a expulsar el meconio (primeras heces) y el exceso de bilirrubina, evitando así la ictericia.
✅Es muy fácil de digerir por lo que es perfecto para el intestino todavía inmaduro de tu bebé. Las digestiones son rápidas, lo que hace que tu bebé pida frecuentemente y estimule tu pecho para que se produzca la subida de la leche. - ✅Contiene 7 veces más de inhibidor del secretor pancreático de tripsina, un ingrediente presente en la leche que protege y repara los delicados intestinos de los bebés recién nacidos.
Existen muchos mitos alrededor del calostro, entre ellos que el bebé no se queda satisfecho y pasa hambre hasta la subida de la leche. Nada más lejos de la realidad, la naturaleza está meticulosamente diseñada. Las cantidades son pequeñas pero perfectamente adaptadas a la capacidad estomacal del bebé.
Recuerda que la leche materna es el único alimento «inteligente» y personalizado. Y que su composición va cambiando adaptándose a las necesidades del bebé.
Desarrollo intelectual y motor
Varios estudios citados en este trabajo confirman que los niños amamantados sobresalen en pruebas de desarrollo intelectual y motor, en comparación con los que no son amamantados.
Cuando se tienen en cuenta los factores de confusión, estas diferencias usualmente disminuyen, si bien persisten, indicando así que no todo el efecto observado se debe a la confusión. La coherencia de las diferencias observadas a través del tiempo y del espacio, así como la relación dosis respuesta confirma aún más que este efecto es real y de origen biológico.
En último lugar, si bien los mecanismos no son sumamente claros, existen posibles explicaciones biológicas para el vínculo causal entre la lactancia materna y el desarrollo intelectual.
A diferencia de los sucedáneos de la leche materna, la leche materna contiene ácidos grasos poliinsaturados de larga cadena, conocidos por su importancia para el crecimiento y el desarrollo cerebral.
Tanto los estudios en animales como en seres humanos han documentado una correlación entre los niveles de suero presente en estos nutrientes y las puntuaciones obtenidas en las pruebas.
Se considera además que el contacto físico único entre madre e hijo proporcionado por la lactancia materna conlleva un estímulo psicosocial y un vínculo que proporcionarían beneficios para el desarrollo.
Enfermedades crónicas
En la presente publicación, se han analizado las asociaciones entre la alimentación infantil y el número de enfermedades crónicas o no transmisibles, como son alergias, obesidad, diabetes, hipertensión, cáncer y la enfermedad de Crohn.
La pequeña cantidad de estudios observacionales en cuanto a un único parámetro requiere de una cuidadosa interpretación. No obstante, la mayoría de las enfermedades crónicas atribuibles a una lactancia materna inadecuada, y el enorme impacto de muchas de estas afecciones en la salud y los costos del cuidado médico, sugieren la urgente necesidad de una mayor investigación.
Mientras tanto, es posible promover la reducción del riesgo de enfermedad crónica como potencial beneficio adicional proporcionado por la lactancia materna.
Salud materna
El inicio de la lactancia materna inmediatamente después del parto estimula la liberación de la oxitocina, una hormona que ayuda a contraer el útero, expele la placenta y reduce el sangrado de posparto.
La lactancia materna retrasa además el regreso de la fertilidad, reduciendo de este modo la exposición a los riesgos de la salud materna asociados a cortos intervalos entre nacimientos. Como se analiza en la sección 5, a largo plazo las madres que amamantan tienden a correr un riesgo menor de sufrir cáncer de mama o cáncer de ovario.
Economía
Los estudios analizados en la presente publicación indican claramente que, además de ser el método de alimentación infantil más seguro y saludable, la lactancia materna es además el menos costoso de los métodos.
Para muchas familias pobres, el costo prohibitivo de los sucedáneos de la leche materna los torna inaccesibles.
Para otros, el impacto de la compra de fórmulas en el presupuesto familiar puede resultar agobiante. En especial cuando se presenta el sorpresivo costo adicional del cuidado de salud del niño enfermo.
Cuando el costo del cuidado médico recae sobre el sistema de salud o las prestadoras de servicios de salud, el impacto económico se siente a ese nivel.
Cuando la enfermedad del niño, motiva la ausencia de la madre al trabajo, los empleadores y la economía también se ven afec-
tados.
Emocional
Para la humanidad, el hallazgo decisivo que nos llevaría más allá, esto es, nos configura como personas, fue el desarrollo adicional del nexo entre madre e hijo.
Solo con él llegó al mundo el amor entendido como vínculo personal.
Las pruebas científicas sugieren que hemos sido cuidadores desde el comienzo de nuestra existencia.
Los restos de esqueletos indican que muchas personas con alteraciones congénitas o terribles heridas, vivieron a pesar de
ello largas existencias para su época. Lo que nos lleva a la siguiente conclusión, alguien tuvo que cuidarlas.
El vínculo se desarrolla como consecuencia de las respuestas de la madre ante las conductas innatas del niño.
Desde que él nace, empieza a interactuar con la madre a través del contacto piel con piel, las miradas y la interacción entre ambos en el momento de la lactancia.
El bebé empieza a reconocer y diferenciar a la persona que lo acompaña y lo cuida siempre, posteriormente mostrará preferencia por esa persona, estará contento con su compañía y se disgustará en su ausencia, Estas son las manifestaciones que indican el desarrollo del apego entre la madre y su hijo.
Las investigaciones indican que un vínculo seguro entre la madre y el niño durante la infancia influye en su capacidad para establecer relaciones sanas a lo largo de su vida.
Cuando los primeros vínculos son fuertes y seguros, la persona es capaz de establecer un buen ajuste social.
Por el contrario, la separación emocional con la madre, la ausencia de afecto y cuidado, puede provocar en el hijo una personalidad poco afectiva y desmotivación social.
Los científicos consideran que el factor más importante en la creación del vínculo, es el contacto físico positivo, amamantar, abrazar, besar, mecer, cantar nanas, dar masajes…, etc
Estas actividades causan respuestas neuro-químicas específicas en el cerebro que llevan a la organización normal de los sistemas cerebrales responsables de tales vínculos.
La evidencia científica y el devenir de la humanidad así lo han demostrado: LACTANCIA MATERNA PARA ESTRECHAR VÍNCULOS.

